El costo de renunciar a tu marca:
Ceder el reconocimiento
Renunciar al valor comercial
Anular la posibilidad de exclusividad
Desprenderte de tu identidad
Volver a iniciar de cero
Regalar tu prestigio
Desechar años de tu inversión
Facilitar la clonación
Perder el dominio digital
Arriesgarte a una clausura
Devaluar tu patrimonio